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Prensa-elperiodico

Los problemas en la boca son la causa más frecuente de la sinusitis crónica y la gripe o el catarro, de la aguda

Cuando Max Mazorra, un joven barcelonés de 22 años, notaba que, en su higiene nasal, sus mucosidades no acababan de fluir y eliminarse, sino que quedaban concentradas obstruyendo su respiración, ya sabía que aquello proseguía con dolor de cabeza y presiones en la frente, las mejillas y la nariz. “Yo ya lo llamaba sinusitis porque mi padre la había tenido y eran los mismos síntomas”, explica el joven, que solía sufrir un par de episodios de sinusitis al año, coincidiendo con cambios de estación o de la temperatura. “En verano no me acostumbraba a pasar nunca”, precisa Max Mazorra. Con antibiótico y gotas nasales vasoconstrictoras, el paciente iba atenuando sus dolores, hasta desaparecer del todo antes del siguiente episodio.