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1 de cada 4 personas, sin olfato a partir de los 50: ¿hay solución?

Anosmia

Un 5% de la población padece anosmia –pérdida de olfato-, alcanzando el 25% a partir de los 50 años y el 30% a partir de los 70. La edad, por tanto, es el mayor factor de riesgo pero no el único: también puede desencadenar anosmia la sinusitis, el tabaquismo, el alzhéimer o un simple resfriado, entre otras muchas afecciones. Su grado de curación dependerá tanto del desencadenante como del tiempo transcurrido desde el inicio del problema, según explica a nuestro blog el multipremiado otorrinolaringólogo Dr. Humbert Massegur.

La importancia de mantener el olfato

El olfato nos sirve para alertarnos del peligro (el humo de un incendio, un escape de gas…), comunicarnos con otras personas (atracción, rechazo…) o seleccionar y disfrutar de la comida. Además, está directamente ligado a la percepción de los sabores de los alimentos. En concreto, es el que nos da los matices, por lo que no debemos considerar la pérdida de olfato total –anosmia– o parcial –hiposmia– en ningún caso como un mal menor.

Causas de la pérdida de olfato

Entre las principales causas de anosmia, se encuentran:

  • Infecciones víricas como el resfriado común
  • Traumatismos craneales
  • Enfermedades de la nariz o los senos paranasales como sinusitis, rinitis, tumores…
  • Enfermedades neurológicas como párkinson o alzhéimer
  • Otras enfermedades como hipotiroidismo, diabetes, enfermedades hepáticas…
  • Sustancias químicas como tabaco, cocaína, medicamentos…

¿Qué casos se solucionan más fácilmente?

Son factores de buen pronóstico que el paciente mantenga algo de olfato residual, sea joven, de sexo femenino y no fumador. Y también que haya transcurrido poco tiempo desde el origen del problema. Además, el olfato será más fácil de recuperar cuando el origen de la afección sea:

  1. Infección. La posibilidad de recuperación ronda el 60%.
  2. Traumatismo. Existe la posibilidad de recuperación hasta en un 20% de los casos, al cabo de varios años.
  3. Obstrucción física. Si el problema se deriva de un tabique desviado, pólipos o inflamación, es fácil atacar el problema con antiinflamatorios, corticoides locales o cirugía. También ha demostrado cierta efectividad el entrenamiento olfativo que consiste en oler de forma regular (3 veces al día) una batería de olores identificables (clavo de especie, eucalipto, rosa, limón…) durante 6 meses.

¿Has perdido el olfato total o parcialmente y quieres saber si tu caso particular tiene solución? Pídenos cita en el teléfono 626 111 195 o escribiendo a [email protected]. Te esperamos con una respuesta a tu medida.