Unidad de Acúfenos

BUSCAREMOS EL TRATAMIENTO MÁS ADECUADO PARA LOS ZUMBIDOS Y PITIDOS

La sociedad del ruido: ¿cómo afecta a nuestro oído?

Unidad de Acúfenos

¿Qué son los acúfenos?

Los acúfenos, también conocidos por "ruídos en la cabeza", "zumbidos" o "tinnitus", son la sensación de oír un sonido o ruído sin que haya una fuente externa real que los produzca. Pueden percibirse de múltiples formas: como zumbido, pitido, ruído de grillos, murmullo del mar, timbre, etc. Este sonido o ruído puede ser continuo o intermitente. También puede ser unilateral, bilateral o percibirse en toda la cabeza.

Aunque todos tenemos la experiencia de haber notado alguna vez ruído en los oídos o en la cabeza de manera esporádica, muchas personas los tienen de manera permanente, pudiendo molestar e interferir, con mayor o menor grado, en su calidad de vida.

No siempre los acúfenos van asociados a una pérdida auditiva, ni su aparición indica que vaya a producirse una sordera. Aproximadamente un 30% de las personas con sordera importante no tiene acúfenos, pero alrededor de un 18% de la población padece algún tipo de acúfeno.

¿Cuáles son las causas?

Los acúfenos pueden ser ocasionados por muchas causas. Distinguimos tres causas principales como desencadenantes de acúfenos:

  • Lesiones de la vía auditiva que cursan con pérdida de audición (presbiacusia o envejecimiento del oído; diferentes enfermedades del oído externo, medio o interno; trauma acústico; infecciones óticas, vértigo de Menière, etc).
  • Malos hábitos posturales con afectación principalmente de la musculatura temporomandibular y cervical (bruxismo o rechinar de dientes al dormir, así como otros malos hábitos craneofaciales, artrosis cervical, contracturas, variaciones de la posición normal de la espalda, etc).
  • Estrés (laboral, familiar, etc). En relación al estrés es importante subrayar que está comprobado que los pacientes con acúfenos presentan una mayor actividad cerebral en la corteza cerebral auditiva y en el área límbica, que es la parte del cerebro implicada en las emociones.

¿Qué sienten los pacientes con acúfenos?

Por suerte, la mayoría de pacientes con acúfenos se adaptan paulatinamente a ellos, pero un 10% de los mismos sufren repercusiones importantes, tales como la pérdida de la concentración, dificultad para conciliar el sueño, y/o una intensa angustia emocional, que puede conducir incluso a la depresión. En estos casos se entra en una rueda difícil de controlar, pues cuanto más se obsesiona el paciente con el acúfeno, más excitación cerebral se generará en las áreas implicadas, empeorando la situación. En estos casos, el paciente emprende una larga búsqueda de cualquier tratamiento que ofrezca alguna esperanza, con el agravante de que lo habitual es que se encuentren con pocas respuestas favorables, lo cual desanima aún más al paciente.

En un 40% de casos habrá también una mayor sensibilidad a los sonidos externos, que se toleran peor. Es la llamada Hiperacusia.

¿Cómo se diagnostican los acúfenos?

El primer paso para diagnosticar acúfenos es acudir a un Otorrinolaringólogo especializado para determinar, en lo posible, cuál es su causa y establecer así un tratamiento correcto.

En nuestra Unidad de Acúfenos se realizará una exploración exhaustiva al paciente tratando de identificar la causa de su acúfeno y se solicitaran las pruebas necesarias en cada caso:

  • Otoscopia
  • Exploración de puntos dolorosos craneofaciales y cervicales
  • Audiometría
  • Acufenometría, para identificar con exactitud el tipo de acúfeno del paciente
  • Umbral de disconfort
  • Pruebas complementarias (Analítica, TC, RMN, Angio-RMN, Rx decervicales, ECO-doppler)
  • Cuestionario de severidad del acúfeno

¿Cómo se tratan los acúfenos?

En los acúfenos, el tratamiento dependerá de la causa. Si aún tratando ésta, los acúfenos persisten como secuela, aplicaremos uno o varios de los tratamientos disponibles. Entre ellos destacan:

Si el tratamiento no tiene éxito, pasaremos a las siguientes opciones.

  • Medicación. La norma general es la utilización de vasodilitadores cerebrales. Este tratamiento se sigue utilizando ya que en algunos casos consigue una disminución de la intensidad del acúfeno e incluso la desaparición del mismo. Cuando esto no es efectivo, utilizaremos otras alternativas dirigidas a un control de la actividad excitatoria cerebral. Utilizaremos en estos casos Melatonina, sulpiride, hidroxicina, Lyrica, etc. También, si las circunstancias lo requieren, se pueden asociar ansiolíticos tipo alprazolam o amitriptilina.Si el tratamiento no tiene éxito, pasaremos a las siguientes opciones.
  • TRT ("Tinnitus Retraining Therapy")Es el tratamiento más empleado actualmente. Su objetivo es la habituación del paciente a su acúfeno, consiguiendo que el mismo deje de ser percibido de un modo consciente. Consta de Consejo Terapéutico (explicación detallada del problema) y de "Terapia Sonora" (para disminuir la percepción del sonido). La terapia sonora puede aconsejar requerir los llamados "generadores de sonido", que en caso de pacientes con una pérdida importante de audición asociada, se acoplarán a los audífonos convencionales.
  • Rehabilitación. En caso de que se localizara una contractura muscular o un mal hábito postural se derivaria el paciente a rehabilitación.
  • Enmascarador de acúfenos. Se trata de un dispositivo que se lleva colocado como un audífono, y que emite sonidos de bajo nivel directamente al oído, enmascarando o disimulando el sonido del acúfeno. Consigue invertir la onda sonora del acúfeno, provocando que durante un tiempo variable (minutos, horas o incluso días) el acúfeno desaparezca.
  • Audífono. Si el paciente tiene una disminución de audición, en muchas ocasiones algunos acúfenos pueden desaparecer o atenuarse con la colocación de un audífono. Esto se logra debido a que el paciente oye los ruídos del ambiente, en vez de su propio acúfeno.

Circuito Unidad de Acúfenos

En una primera visita, el especialista realiza diversas pruebas al paciente. Entre éstas, se encuentran:

  • Acufenometría, permite valorar la frecuencia e intensidad de los acúfenos.
  • Audiometría, con el objetivo de cifrar las alteraciones de la audición en relación con los estímulos acústicos.
  • Otomicroscopia, para revisar los oídos a través de un microscopio óptico.
  • Cuestionario

En función de los resultados de las pruebas realizadas, el siguiente paso será:

  • Si la exploración del oído es anormal, se procederá a evaluar si la molestia viene causada por un tapón de cerumen o un tumor, entre otros, y se procederá a su corrección.
  • Si la exploración del oído es normal, el especialista le pedirá, en caso necesario, una TC, una RM y/o un Eco-Doppler. Una vez hecho el diagnóstico se trataran los acúfenos con medicación, un enmascarador de acúfenos, un audífono o una terapia de reentrenamiento.

Ejemplos de ruido blanco

El ruido blanco es un recurso que ayuda a relajar la mente y que se usa mucho en pacientes que sufren acúfenos.