Ventajas de la cirugía láser amigdalar

Endoscopia nasal

Niño respirando antes y después de la reducción de amígdalas con láser y extirpación de adenoides

Tratamiento con láser: niño roncador y/o con apneas

Si las amígdalas y las adenoides (vegetaciones) crecen excesivamente, serán la causa de que el niño respire con la boca abierta, haga ruido al respirar mientras duerme, ronque, se canse con facilidad, tenga un desarrollo anómalo de la posición de los dientes, y en casos severos, se producirán apneas (paradas transitorias de la respiración al dormir), retraso del crecimiento, y alteraciones en el carácter y el rendimiento escolar.

En estos casos, el Láser CO2 permite la reducción de las amígdalas, evitando la extirpación completa e innecesaria de las mismas. Con ello, la intervención carece practicamente de dolor y sangrado, manteniéndose así la función amigdalar (es decir, la producción de anticuerpos o defensas), gracias a lo cual se puede aplicar a niños de muy corta edad (a partir de un año), a diferencia de la técnica clásica que exige un mínimo de edad de tres años.

Para más información, consultar los apartados "Amígdalas" y "Adenoides" o bien el libro "El niño roncador. El niño con síndrome de apnea obstructiva del sueño".

Reducción de amígdalas con radiofrecuencia

Reducción de amígdalas con láser

El niño roncador