Pared lateral de la nariz

Obstruccion nasal

Endoscopia nasal

Fig. 1: La energía por radiofrecuencia se envía por debajo de la capa superficial del cornete.

Fig. 2: El tejido tratado se calienta a 70ºC - 75ºC para crear una zona de coagulación.

Fig. 3: Durante las siguientes tres a seis semanas el tejido tratado disminuye.

¿Cuáles son las causas de la obstrucción nasal?

En el niño, la causa normalmente es un agrandamiento de las adenoides o vegetaciones muchas veces asociado a un tamaño agrandado (hipertrofia) de las amígdalas. (Ver los apartados El niño roncador y Tratamiento con láser ).

En el adulto, las causas son principalmente dos, muchas veces asociadas:

  • Un tamaño exagerado (hipertrofia) de los cornetes nasales inferiores.
  • Una desviación del tabique nasal, es decir, de la pared que separa las dos fosas o lados de la nariz.

Otras causas, son la rinitis alérgica, la sinusitis y los pólipos nasales.

¿Cómo se diagnostica?

Mediante la endoscopia nasal, que se realiza en la misma consulta sin prácticamente molestias. Con ella visualizaremos todas las estructuras de la nariz y garganta (boca, faringe y laringe). Además, al reproducirse las imágenes en la pantalla, podremos explicar las mismas al paciente y a sus acompañantes.

¿Cómo se trata?

Lógicamente, el tratamiento dependerá de la causa:

En el caso de la hipertrofia de cornetes, se aconsejará una reducción de los mismos. Para ello, podemos utilizar 2 tipos de técnica:

  • Si el aumento de tamaño es moderado, podemos reducir los cornetes mediante Radiofrecuencia, técnica que se aplica con anestesia local en la misma consulta. (Fig. 1, 2, y 3)
  • Si el aumento de tamaño de los cornetes es importante, es mejor una reducción con Láser CO2, técnica que se suele realizar mediante anestesia general. El resultado suele ser definitivo, a diferencia de otras técnicas, que pueden volver a crecer a los pocos años. (Fig. 4 y 5)

En caso de una desviación del tabique nasal, corregiremos el mismo realizando una intervención denominada septoplastia. Con ello conseguiremos colocarlo en posición recta, obteniendo un paso de aire por ambos lados de la nariz.

Si hay una sinusitis (asociada a desviación del tabique o hipertrofia de los cornetes), corregimos la misma mediante cirugía endoscópica nasal, la cual permitirá actuar sin ningún tipo de cicatriz externa, usando instrumentos microscópicos, evitando complicaciones y con un post-operatorio con mínimas o nulas molestias.

En caso de pólipos nasales, mediante técnicas endoscopias eliminaremos los pólipos, evitando la hemorragia y las complicaciones post-operatorias, y sin ninguna cicatriz. Los pólipos serán aspirados utilizando el microdebrider, un aparato que succiona los mismos sin lesionar el tejido normal.

Caso clínico

Gracias a la técnica de la endoscopia, podemos acceder al interior de la nariz y ver perfectamente todo su interior.

A la izquierda, imagen de los cornetes nasales inferiores antes de la intervención (obsérvese la ausencia de paso). A la derecha, imagen tras la intervención donde puede verse que ya no existe obstrucción y que el espacio para respirar es mayor

A la izquierda, imagen de los cornetes nasales inferiores antes de la intervención (obsérvese la ausencia de paso). A la derecha, imagen tras la intervención donde puede verse que ya no existe obstrucción y que el espacio para respirar es mayor

En la imagen de la izquierda podemos ver claramente un cornete muy aumentado de tamaño que no deja, prácticamente, espacio para respirar, con la consiguiente obstrucción.

  • Hay muchas técnicas para reducir los cornetes, por ejemplo la Radiofrecuencia, pero en un caso como este, en que el tamaño es muy grande, lo ideal es reducir el cornete mediante un láser.
  • Fijémonos, después de la operación (imagen de la derecha), el gran espacio que queda, es una verdadera "autopista" para respirar, y evidentemente ésta reducción es para toda la vida. Estos cornetes nunca más volverán a crecer.